MOJ ŽIVOT U BEOGRADU, SRBIJA
Mi paso por Belgrado, Serbia.

¡Hola! Mi nombre es Exequiel Videla, 30 años, publicista y chileno pero, ciudadano del mundo. Ahora ¿por qué menciono esto último? Desde pequeño me interesé por la historia y la geografía; fue mi ramo favorito en el colegio y constantemente me preguntaba ¿qué son esas líneas en el mapa mundi? esos trazos que parecen separarnos uno de otros. Bueno, se me explicaba que eso se llama frontera. Las mismas que nos hacen sentirnos orgullosos pero al mismo tiempo distantes desde el punto de vista en que las miramos. Por eso el mapa se llama “mapa político” y no es nada más que eso: mera política.

Mi pasión por viajar y conocer otras culturas se traslada a mi infancia. Cuando tenía 5 o 6 años en mi casa había junto a la guía telefónica, una pequeña libreta negra de carriers de la época.  Todos los días mi vieja me hacía caligrafía y me mandaba a escribir mi nombre y apellido en esa manuscrita hermosa que te enseñan en el colegio. Sin embargo, más me gustaba escribir el nombre de los países que figuraban en la libreta. Rápidamente asocié colores de banderas con nombres de países; nombres de países con la respectiva moneda local. Yo a los 5 años sabía que la moneda de Rusia era el rublo; que en Kazajistán se hablaba ruso y mongol y que Yugoslavia era una federación, es decir, un conjunto de países.

Me detengo aquí ¿Yugoslavia? ¡Sí! En séptimo básico por la reforma de la época, nos comenzaban a enseñar en la clase de historia acerca de las 1era y 2da Guerras Mundiales. Lo mismo que todos sabemos así por pincelada: rusos, gringos, franceses, japoneses, Rescatando al soldado Ryan (por la película) y que Hitler era malo. Así tal cual. Pero yo comencé a indagar más por mi propia cuenta y realmente en la región de los Balcanes quedó igual o más la escoba pero no era interesante para los textos de la época (al parecer). Un puñado de países pequeños pero que sufrieron las consecuencias de los alemanes de una manera terrible. Aquí también hubo campos de concentración; genocidios de judíos, gitanos, serbios, croatas; en fin. Pero más allá de esta triste historia, comencé a sentir un leve romanticismo por la cultura de esta región: sus paisajes; su gente humilde; el idioma y la historia que une al pueblo eslavo de norte a sur. Por este motivo, comencé a viajar hasta aquí una, dos, tres y esta ya es mi cuarta parada por estas latitudes. 

A pesar de haber recorrido Rumania, Bulgaria, Macedonia, Kosovo (Serbia), Bosnia y Herzegovina, creo que mi corazón está aquí: en Belgrado, Serbia. Ahora, me encuentro haciendo uso de lo que a mi juicio, Chile ha hecho muy bien en materia internacional: liberar visados para el exterior. Mi plan en Serbia comprende 3 meses inicialmente; tiempo suficiente para recorrerla por completa y admirar su belleza cautiva y poco explorada. Serbia tiene un alma inexplicable. Lamentablemente, su imagen en el exterior emana a guerra, mafia, etc… Digo lamentablemente, pero eso acabó en los 90’s estimados lectores (léase seriamente). Hoy Serbia está dando cátedras de un buen pasar; la gente es inmensamente amable (topli ljudi); el español es bastante hablado (para mi sorpresa) por causa de las telenovelas que en los 90’s colmaron los canales de televisión y qué decir del deporte: el mejor tenis con Novak Djoković (mejor deportista 2018) y los basquetbolistas que destacan en la NBA. Es un país bastante seguro y con una cultura culinaria de ensueño. Si te gusta la carne; el buen vino y una atmósfera cálida con amigos en un rústico restaurant al mejor precio, este es el lugar. Ahora, si te gustan los deportes extremos relacionados con la nieve ¡este es el lugar también! Serbia y su cordón montañoso rodeado de naturaleza indescriptible, goza de una fama sin precedentes para los amantes de la nieve. Kapaonik, Stara Planina, Zlatibor, Tara y Goč son algunos de los más famosos centros de ski aquí en Serbia y paradas casi  obligatorias en las temporadas invernales del país. Sin duda, deberías echarle un vistazo por la web. 

¡Qué más les puedo decir amigos! Les dejo abierta la invitación a venir a este maravilloso país que sin duda les encantará por todo lo que vivirán. Un gran abrazo desde Belgrado y que seamos aún más #ViajerosRadikales por el mundo.

Sigue mi viaje en mi cuenta de Instagram @cileanac o al hashtag #GradKojiVolim 

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